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EMPATÍA

11 oct 2018
4 min de lectura

Hace tiempo hablando con un amigo muy querido acerca de esos temas que todo mundo dice no deberías tocar o hablar, ya que nunca llegarás a un punto de acuerdo, paso algo muy chistoso (obviamente no teníamos el mismo punto de vista)... de pronto la conversación empezó a sonar a reclamos, subió nuestro tono de voz, hubo algo de ojos volteados (si, aquello que todos hacemos cuando estamos molestos) y hasta algo de insultos, después de una larga pausa nos pusimos a reír. Aquello en lo que no coincidíamos estaba haciendo que olvidáramos todo aquello que si, y en lo mucho que nos apreciamos.


Entonces me di cuenta de que en realidad la división y falta de empatía está en todo lo que nos rodea.


Hay una cierta herencia que cargamos ahora de adultos: la forma de pensar de nuestros padres (ya que gracias a eso nos educaron y criaron), la ideología que tenían e impusieron las instituciones (educativas o no) por las que pasamos a lo largo de nuestra vida, todos aquellos sucesos históricos que nos rodearon y formaron.


Si todo eso fue tan distinto para cada uno, por qué nos empeñamos a que el otro crea o piense exactamente igual que nosotros?

Por qué creemos que somos los de la verdad absoluta o los únicos que pueden estar bien en todo?

En qué momento empezamos a imponer lo que creemos o sentimos como lo que "debe ser"?.


Cada uno de nosotros nació y creció bajo circunstancias distintas (si tuviste privilegios o pobreza, tu nivel de privilegios o pobreza no fueron iguales a los otros de tu "misma clase social", no importando que se te pusiera en la misma categoría).

Tuviste experiencias distintas, mismas que fueron formando tu carácter y tu forma de ver la vida.


Tal vez vivimos en un hogar muy estricto en el que como ejemplo vimos que el padre o madre siempre tenían la razón sin dejar entrar a la parte de conciliación o a veces hasta raciocinio, y ese fue nuestro modelo.

Tal vez crecimos bajo creencias religiosas muy estrictas en las que no se nos permitía debatir acerca de "lo que es", y de ese modo siempre asumimos que "lo que es" debe ser para todos, aún para los que no crecieron bajo las mismas creencias que nosotros.


Y así con un sin fin de ejemplos, vamos por la vida divididos, peleados, enojados y creando conflictos con quién no llegue a pensar igual.


Cuánto nos cuesta salir de nosotros mismos para entender al otro: su historia, su camino, todo aquello que lo ha llevado a ser quien es.


Considero que es una idea muy romántica el creer que toda la gente que nos rodea tiene que pensar o ser igual, yo creo que las diferencias nos hacen más fuertes.

Cuesta mucho salir del estado de "yo soy la verdad absoluta por que pues así es" y escuchar al otro, a veces abrir no sólo el cerebro sino el corazón para entender que no por que en algo no coincidamos nos hace enemigos, si hay un sin fin de cosas en las que si empatamos.


Mi mamá siempre me hablaba de la empatía hacía los demás, de chica aquello me costaba trabajo aplicarlo en mi vida pero a medida que fui creciendo y gracias a oportunidades que he tenido como la educación que recibí, la lectura, un sentido de curiosidad en todo y viajar salgo de mi mundo del "YO" y hay veces que logro entender al otro, muchas veces me cuesta un trabajo impresionante y la verdad otras cuando de plano la persona y yo no tenemos absolutamente nada en común pues simplemente ahí termina el dialogo.


Debo decir que gracias a mi carácter hay cosas con las que crecí muy arraigadas por herencia de todo lo antes dicho que han cambiado en el paso de los años, muchas de ellas me he dejado llevar obviamente por mi sentido de lo que es correcto (el cual nunca podemos negar) pero otras muchas gracias a tratar de entender al otro.


Creo que en la vida tenemos que ir receptivos, aprender a escuchar, a ver más allá de nosotros, a estar agradecidos con lo que hemos heredado pero saber que llega un momento en el que cada uno de nosotros tiene que hacer su propia forma de ver la vida, que está bien cambiar de parecer, que no es malo darnos cuenta que lo que creíamos o nos hicieron creer por mucho tiempo no es toda la verdad sino que siempre existen diferentes perspectivas de ver algo.

Nuestras diferencias no siempre son debilidades sino fortalezas, siempre es bueno saber que nuestra perspectiva no es la verdad absoluta de las cosas.


Actualmente a como está el mundo nada nos costaría aprender que no por que alguien no piense igual que nosotros significa que esté en contra, el respeto que exigimos hacia nuestras creencias o ideas es el mismo que debemos dar en una de esas quién sabe y si dejáramos de pasar tanto tiempo discutiendo en lo que no estamos de acuerdo, encontraríamos en lo que si, y eso nos haría caminar juntos hacía la misma dirección y encontrar un punto de acuerdo, y así creo que el mundo así sería más bonito.







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